24.8 C
Santo Domingo
sábado, febrero 28, 2026

Abinader designa nuevo rector del Instituto Policial de Educación

El Poder Ejecutivo mueve sus piezas en la alta cúpula y coloca al frente del órgano formador a un oficial con experiencia en la subdirección

SANTO DOMINGO, República Dominicana – El presidente Luis Abinader sacudió el tablero de la alta oficialidad con la designación de un nuevo rector del IPE, en un movimiento que reconfigura la cúpula policial. Mediante el Decreto núm. 134-26, el mandatario nombró al general Juan Hilario Guzmán Badía, hasta ahora subdirector de la Policía, como máxima autoridad del Instituto Policial de Educación, en sustitución del general Eduardo Alberto Then. La decisión, ejecutiva y sin aspavientos, se produce la misma noche en que se oficializaron decenas de ascensos y el retiro forzoso de cinco generales, en lo que fuentes consultadas por Alcarrizos News interpretan como una reingeniería profunda en la institución del orden.

El decreto, firmado la noche del jueves y divulgado en las primeras horas de este viernes por la Presidencia, recoloca al general Guzmán Badía, un oficial con más de tres décadas en las filas, en un puesto neurálgico. No es un cambio menor. El IPE es el cerebro de la institución, el órgano encargado de diseñar los programas de estudios, desde el currículo del raso hasta la maestría del oficial. Como explica un vocero de Interior y Policía a Alcarrizos News, la formación de los agentes es la asignatura pendiente, y quien controle la academia controla, a largo plazo, el accionar en las calles.

Un movimiento en cadena

La designación de Guzmán Badía en el IPE no puede leerse sola. Horas antes, el Decreto 133-26 había borrado de un plumazo su anterior encargo. El artículo primero de esa disposición derogó expresamente el nombramiento que lo colocaba como subdirector general, un puesto de alto rango y confianza. En su lugar, el presidente ascendió y designó al general Esteban Figuereo García. Esta danza de sillas calienta los pasillos del Palacio. «Eso es un merecido descanso en la primera línea de fuego para ponerlo a pensar la institución», me soltó un viejo coronel en retiro, con la picardía del que conoce los vericuetos burocráticos.

El Instituto Policial de Educación no es una oficina más. Coordina acciones con el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y el Ministerio de Administración Pública (MAP). Su objetivo, en teoría, es garantizar una formación integral. Sin embargo, la realidad del patrullero en la esquina de Los Mina o en los callejones de Los Alcarrizos demuestra que ese conocimiento muchas veces no aterriza. La apuesta del Ejecutivo es clara: poner a un hombre de mando, curtido en la subdirección, a enderezar el timón académico.

Ascensos y retiros: la limpia en la cúpula

Junto al movimiento de Guzmán Badía, el decreto 133-26 colocó en «honrosa condición de retiro» a cinco generales: Julio C. Betances Hernández, Rufino Antonio Contreras Ruiz, Pedro E. Cordero Ubri, Latif M. Mahfoud Rodríguez y Francisco J. Torres Dotel. A todos se les otorgó una pensión del Estado, conforme a la Ley 590-16. En contrapartida, seis coroneles recibieron las codiciadas estrellas de general: Jorge Miguel Perdomo Sena, Antonio del Carmen de los Santos, César G. Ares Montás, Ángel M. García Jaime, Gabriel Antonio de los Santos García y Edgar Ramón Arnoud Vólquez.

Estos movimientos, que algunos medios han contado a rajatabla, esconden la intrahistoria de una institución que, según datos del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, sigue enfrentando una percepción ciudadana adversa. Las estadísticas recientes indican que, a pesar de los cambios en la cúpula, la confianza en la Policía apenas roza el 35% en los barrios populares del Gran Santo Domingo. La formación, o la falta de ella, es vital en esa desconfianza.

El nuevo rector del IPE recibe una academia que, en los últimos dos años, ha graduado a más de 15,000 agentes, pero que arrastra críticas por la calidad de la enseñanza y la repetición de viejos vicios. Fuentes de Alcarrizos News aseguran que el general Guzmán Badía tiene la encomienda de oxigenar los programas y, de paso, limpiar de «botellas» y acomodos la nómina docente. El desafío es monumental, pues implica cambiar la cultura institucional desde el aula, justo cuando la ciudadanía, harta de la inseguridad, reclama resultados a palos.

La apuesta por la formación

La decisión de Abinader, blindada en el decreto 134-26, apuesta por un perfil operativo para un cargo tradicionalmente ocupado por oficiales más ligados al escritorio que al patrullaje. El gobierno parece haber entendido que, para cambiar la Policía, hay que intervenir su matriz educativa. La pregunta que ronda en los pasillos del Congreso es si este movimiento llegará a tiempo para impactar la percepción de inseguridad que domina la agenda nacional.

Mientras los nuevos generales se ajustan el uniforme y los retirados empacan sus pergaminos, el país observa. La designación del general Juan Hilario Guzmán Badía es, sin duda, una jugada calculada. Ahora resta ver si el nuevo timonel del IPE logra que la letra de la ley entre en la cabeza de los agentes, o si terminará siendo un movimiento más en el eterno y agotador juego de las sillas de la politiquería dominicana.

#AlcarrizosNews #PoliciaNacional #InstitutoPolicialEducacion #LuisAbinader #Decreto13426 #ReformaPolicial #RD

ÚLTIMAS NOTICIAS

2,308FansMe gusta
1,159SeguidoresSeguir
364SeguidoresSeguir
306SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img

Más Recientes