Por José Zabala

 

[pullquote]»Cuando llegué, en el 89, había muy pocos negros en España. Yo salía con mis amigos por Madrid a contar negros. Solo se nos veía en películas».[/pullquote]
NUEVA  YORK – Franky Torres, un versátil artista de ritmo bolero y bachata radicado en Granada, España, estrena su más reciente producción musical a ritmo de bachata y reggaetón «Para Hacer Bien el Amor», por si acaso se acaba el mundo», una canción de la famosa intérprete Raffaella Carra. Franky aseguro que esta fusión llegará a los corazones de diferentes generaciones de estos dos ritmos tropicales que continúa encantando en el mundo.

«Para Hacer Bien el Amor» es una canción interpretativa, subjetiva y muy personalizada. Sus letras la definen: «Por si acaso se acabe el mundo, todo el tiempo he de aprovechar, corazón de vagabundo, voy buscando mi libertad, he viajado por la tierra, y me he dado cuenta de que, donde no hay odio ni guerra, el amor se convierte en rey. Para hacer bien el amor, hay que venir al sur, lo importante es que lo hagas, con quien quieras tu».

Franky Torres, logró un ritmo perfecto basado en los colores musicales que definen estos dos géneros como son la bachata y el reggaetón combinada con limpia lírica de esta súper canción para el gusto de todos. Los arreglos musicales de este tema «Para Hacer Bien el Amor, por si acaso se acaba el mundo» y demás temas incluidos en el próximo disco de bachata, boleros, salsa, y otras canciones de este gran artista, son del gran maestro, catedrático dominicano de música latina Moisés Sánchez.

«Se trata de una canción original y encantadora. Logramos un arreglo perfecto y único al fusionar dos géneros que gustan tanto en el mundo. Le pusimos un poco de picardía, sin violar su originalidad y que sea más interpretativa por los amantes de estos dos ritmos tropicales. Sabemos que son tiempos difíciles pero la música como vida seguirá siendo un complemento de liberación de tensiones y depresiones ante los tiempos difíciles. Este tema lo preparamos con mucho amor para el mundo como un gesto de solidaridad ante el momento que estamos viviendo. Vamos a disfrutarla y compartirla», dijo Franky Torres al portal digital Al Día TV Más.

«Para Hacer Bien el Amor, por si acaso se acaba el mundo», se encuentra sonando muy bien en la República Dominicana y en otros países de Latinoamérica y el mundo. Este tema se encuentra se encuentra disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Xebeb4HwybM , Descargar MP3: https://n9.cl/xgd8s y en las redes sociales Facebook e Instagram: Franky Torres. Contactos: 809/714 4415/ Jochy villalona/ Rep. Dominicana, 34 +722/66 62 32/ Ángel moliné/ España-Europa.

Cuando llegaste en 1989 a España el país se rendía a los sones caribeños. Fue como un tsunami que barrió toda la península ibérica. ¿Cuéntanos cómo viviste todo aquello?

Fue una vorágine, yo vine con la «Orquesta Caribeña», contratado como cantante y en Madrid sonaba fuerte el baile en pareja. Aquella Lambada del 89′ y después, el bombazo de Lalo Rodríguez con «Devórame otra vez» que fue a nivel Mundial. Después el dominicano Juan Luis Guerra, con todas aquellas canciones tan poéticas… el «Bachata Rosa» y todo aquello. Se hizo el dueño de toda España y luego con el Reggaeton y Daddy Yankie del 2008 y hasta hoy… y es que España es la plataforma de lanzamiento para los artistas a nivel mundial, es una cosa increíble: ¡el artista que suena en España, suena en el mundo entero!

¿Cómo fueron tus inicios?

Pues yo nací como músico, como uno nace poeta o pintor. Naces músico y desde pequeño haces mucho ruido y tu familia te azota y te dice que te salgas afuera, que haces mucho escándalo. Luego se dan cuenta que el niño no lo hace mal, que gana concursos infantiles… Entonces mi familia empezó a tratarme de forma diferente, «Ah, pues mire el niño no lo hace mal, ha ganado festivales…pues mire!». Entonces seguí cantando en festivales y me elegían para cantar el himno en la escuela cuando izamos la bandera y también en los actos oficiales de Dajabón, el pueblo donde nací que es frontera con Haití.

Y me fui a la capital a estudiar medicina y empecé con la orquesta «Galaxia» y en la orquesta especial de la Fuerza Aérea Dominicana. De mis grandes maestros yo me he fijado en Johnny Ventura, Eddy Ponce, Fernando Villalona.

 

¿De todos los estilos y «palos» caribeños que dominas, con cuál te sientes mejor?

De todos los estilos que yo canto, gracias a Dios, me siento más cómodo con el bolero pues sencillamente porque el bolero es una música romántica y suave y la gente me dice que transmito mejor en boleros que en bachata o en merengue… entonces siento que canto con el alma… y me gusta mucho la poesía, el cántico de las cosas bellas y no tan bellas, de las cosas buenas y no tan buenas. Incluso yo le grabé una bachata a mi pueblo, no solo se habla de personas y situaciones, también de un pueblo, como hice para Churriana de la Vega, en Granada, que es la primera bachata que se canta a una localidad de España y que ha sido reproducida más de 80.000 veces en las redes.
Y en esa explosión de la bachata nadie nos dijo de dónde venía ese ritmo.

La bachata sale en mi tierra, es exclusivamente dominicana, una música de campesinos, de cabaret, de los pueblos y de los chulos y el ambiente. A partir de Juan Luis Guerra y sus letras más románticas, la bachata sale de Santo Domingo y se expande por todo el globo.

«Cuando llegué, en el 89, había muy pocos negros en España. Yo salía con mis amigos por Madrid a contar negros. Solo se nos veía en películas».

 

¿Cómo fueron tus inicios aquí en España? ¿Qué recuerdos tienes de aquella época?

Nos recibieron con mucho entusiasmo y muy bien, giramos por toda la península y recuerdo una anécdota en un pueblo de Galicia donde se me acercaron unos jóvenes para preguntarme si podían tocarme la piel y yo les ofrecí mi brazo, entonces me tocaron para ver si yo desteñida y se me iba el color… ellos sorprendidos y yo muerto de risa, jajaja… Este es mi color: ¡Yo soy negro! En aquel entonces, en el 89, había muy pocos negros en España, yo salía con mis amigos por Madrid a contar negros y solo vimos pasar uno en una limusina, debía ser el hijo de algún pez grande africano, ¡solo se nos veía en películas!

 

¿Y con quien trabajaste cuando llegaste a España?

Primero con varios grupos, entre otros, con una orquesta que creó Caco Senante, Factoría Latina; hacíamos boleros al estilo de Lucho Gatica, Moncho y con ellos hicimos muchas actuaciones y mucha televisión, también en el programa de José Luis Moreno. Aquello estuvo muy bien. Al final yo formé mi propio grupo en Madrid: «Franky Torres y su Caña Caribeña». Hicimos muchas giras por toda la península y viajamos a Francia, Alemania, Finlandia, Suecia y varios países europeos más hasta que llegó la crisis, ¡mi hermano!, yo no la veía venir y fue mi esposa la que me dijo que terminara mis estudios, yo había empezado medicina en mi país, y pude convalidar para auxiliar aquí y es de lo que vivimos actualmente, aparte de la música.

 

¿Y qué otros instrumentos tocas?

Soy percusionista, toco las congas, las tamboras, bongos, etc., todo ese mundo de la percusión es también mío. Y háblanos de la puesta a punto de un tema, los arreglos, la escena, el vestuario.

Sí, sí. Yo soy muy exigente en eso y muy perfeccionista. En mi época de Madrid ensayamos dos o tres veces por semana para que en las actuaciones las pequeñas imperfecciones que suceden y que pasan desapercibidas para el público. Ensayamos hasta que las cosas estuvieran perfectas. En cuanto a la vestimenta yo soy igual de exigente con los músicos de la orquesta pero voy cargado como «La Piqué», con un baúl lleno de ropa, pantalones, camisas, chalecos. Pienso que es una falta de respeto hacia el público presentarse de cualquier forma en un escenario, por lo menos en la música caribeña, en el Rock And Roll, no, pero en lo nuestro, como las grandes orquestas, pulidas y brillantes, que se ven en las películas.