Interruptor bidireccional del placer o aversión asociados con el engrama memoria contextual del hipocampo

 

Un nuevo estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) revela que existe un circuito cerebral que vincula los recuerdos con emociones positivas o negativas y que, al manipular la actividad de las neuronas con la luz, es posible cambiar la asociación.

Publicado en Nature, el estudio afirma que el circuito de neuronas que conectan a la amígala con el hipocampo es clave en la relación entre las sensaciones y los recuerdos, y por tanto, podría ser muy útil para tratar, por ejemplo, el Síndrome de Estrés Postraumático (PTSD).

Los recuerdos se crean y se almacenan en múltiples áreas del cerebro. La amígdala, por ejemplo, procesa la información relativa a si algo es bueno o malo,agradable o terrorífico y el hipocampo almacena información acerca de los lugares y eventos particulares de los episodios vividos. La amígdala y el hipocampo se comunican entre sí a través de vías neuronales, de esta forma recordamos además del episodio de nuestra vida la emoción asociada a él.  La amígdala nos permite evitar peligros antes de que conscientemente nos demos cuenta de que es un peligro. Si vamos caminando y aparece una serpiente en el camino damos un salto rápidamente aunque en vez de ser una serpiente sea un palo que se le parece. Esto es una ventaja evolutiva. Pero los recuerdos de las victimas con estrés postraumático y los que padecen fobias sufren  sin razón. 

Es posible cambiar un recuerdo desagradable y convertirlo en neutro o agradable? Si que lo es en ratones si se cambia la conexión neuronal entre el recuerdo (en el hipocampo) y la emoción asociada (en la amígdala). Así pues la valencia emocional no es rígida y se puede cambiar por psicoterapia cognitiva, desensibilización o por manipulación de los circuitos neuronales (como explica Roger Redondo, en un estudio en Tonegawa’s laboratory del MIT).

Para averiguarlo, él y sus colegas utilizaron una técnica de optogenética que, con una proteína activada por la luz, marca con etiquetas sólo a las neuronas que se activan durante la formación de una nueva memoria específica de versión o miedo (descarga eléctrica). Después los animales activaron dichos circuitos mientras reproducían una experiencia agradable (apareamiento sexual).

La memoria en el hipocampo paso de asociarse con emoción negativa a la nueva emoción positiva (apareamiento con hembras ratones). Las células de memoria asociada pueden entonces ser reactivados con el estímulo láser “a voluntad”

Es decir que de forma flexible las memorias del hipocampo se pueden asociar de forma reversible con emociones positivas, neutras o negativas de la amígdala.

http://www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/40889/title/Light-Activated-Memory-Switch/