Pérez, de 55 años e hijo de inmigrantes dominicanos, nació en Buffalo, Nueva York. Por sus orígenes familiares, habla español, aunque con acento y alguna dificultad. Estudió Derecho con beca en las universidades de Brown y Harvard

 

ATLANTA, EEUU (DLA).- Cuando Barack Obama nombró en 2013 a Tom Pérez secretario de Trabajo de su gabinete, el político hispano llevaba ya tiempo trabajando para la Administración del primer presidente negro de la historia de Estados Unidos.

Había sido fiscal general adjunto para Derechos Civiles en el primer periodo del mandatario demócrata, un puesto desde el que se destacó por la defensa de los derechos de la comunidad LGTB.

Fue clave para la implementación de una ley (la Shepard-Byrd) para la prevención de los delitos de odio, la cual ayudó a proteger a la comunidad de lesbianas, gays y transexuales.

Pérez es un hombre de Obama, y aunque el ex presidente, por su posición institucional, no lo apoyó públicamente, sí lo animó en privado a presentar su candidatura a presidir el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), tal y como publicaron medios estadounidenses en su día.

Los démócratas, reunidos en Atlanta (Georgia), lo eligieron este sábado como su nuevo presidente. Pérez partía como uno de los dos favoritos al cargo.

Su candidatura tenía también el apoyo del entorno de Hillary Clinton, a la que él respaldó en la carrera por la nominación presidencial frente al senador izquierdista Bernie Sanders.

Pérez «sabe lo que significa ser un demócrata: que somos un partido que lucha por la justicia económica de las familias trabajadoras y cree que todo el mundo tiene derecho a ser tratado con dignidad, con independencia de quiénes sean, de dónde vengan y a quién amen», dijo de él el ex presidente Joe Biden.

El ex secretario de Trabajo era el candidato del «establisment» de un partido que se busca a sí mismo en tiempos de Donald Trump, a los que ha llegado sin una estrategia clara de oposición, carente de un líder visible que la catalice y desconectado de la base, como mostraron las elecciones de noviembre.

Con Pérez se impuso la moderación demócrata frente la posición mucho más a la izquierda de su principal rival, Keith Ellison, representante de un ala que fue cobrando fuerza desde la irrupción de Sanders, el senador que se declara socialista en un país en el que, más de un cuarto de siglo después del final de la Guerra Fría, la palabra sigue siendo un estigma.

Pérez, de 55 años e hijo de inmigrantes dominicanos, nació en Buffalo, Nueva York. Por sus orígenes familiares, habla español, aunque con acento y alguna dificultad. Estudió Derecho con beca en las universidades de Brown y Harvard.

Su nombre sonó en 2015 como posible fiscal general, un puesto que en Estados Unidos aún a las competencias que en otros países tienen el ministro de Justicia y el fiscal general del Estado. Pero Obama acabó eligiendo en 2015 a Loretta Lynch, la primera mujer negra en ese cargo, y él se mantuvo como secretario de Trabajo hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Entre medias, fue una de las personas que la candidatura de Clinton consideró como posible candidato de ticket de la ex secretaria de Estado en las elecciones de noviembre, pero el elegido para optar a la vicepresidencia del país fue finalmente Tim Kaine.